Consejos para mantener sanas las huertas y evitar pérdidas en la producción

El cultivador de hortalizas debe tener completa información sobre las maneras que hay para mantener sanas las plantas que cultiva en su huerta. Por eso, aquí le compartimos el detalle de los cuidados y lo que se debe hacer para evitar las pudriciones.

1
999
Foto: Universidad Cooperativa de Colombia.

Este es asunto es bastante importante y al mismo tiempo delicado. Porque, por una parte, si no se aplican ciertos remedios a las plantas de la huerta, pueden sufrir pudriciones o ataques de plagas que destruyen la planta o la cosecha.

Y, por otra parte, como las hortalizas se comen crudas en su gran mayoría, es peligroso sufrir intoxicaciones si están bañadas con sustancias que, si bien son excelentes para curar las plantas, son venenosas para las personas.

Le puede interesar: El eucalipto, un árbol meritorio y perfecto que crece en tierras colombianas

Las pudriciones

Las hortalizas sufren muchas pudriciones y a esas pudriciones se les llama enfermedades. Muchas plantitas, en los semilleros en las eras de cultivo pueden sufrir la pudrición de la raíz. Otras, sufren pudriciones en el tallo, en las hojas y en el fruto como se puede observar en el tomate.

Esas pudriciones o enfermedades, son causadas a veces por hongos, cuyas semillas diminutas o esperas, son llevadas por el viento y depositadas sobre la planta, en cuyos tejidos introducen sus numerosas fibras a manera de raíces y causan la pudrición.

A veces son causadas por bacterias o microscópicas plantitas redondas, que están localizadas en el suelo y que se multiplican dividiéndose en dos cada una, lo que las aumenta en cantidades tan grandes que matan la planta. Y a veces son causadas por virus que son como líquidos infecciosos, que son transportados por los insectos o por las herramientas, o por las manos de los cultivadores.

Ejemplo de pudrición por bacterias es la que ocurre en los semilleros, cuando a las plantitas muy acumuladas y húmedas, se les pudre el tallo en el punto donde toca el suelo. Y ejemplo de ataque de virus es el que presenta el tomate, cuando las hojas se vuelven pequeñas y achicharronadas, con matices de colores verde y amarillo.

Los insectos

Son animalitos de la misma clase de las moscas y de los grillos; unos vuelan y otros saltan. Ponen muchos huevos sobre las plantas. De esos huevos salen pequeñísimos gusanos que crecen muy rápido y comen las hojas de las hortalizas.

Cuando el gusano está grande, se duerme y se cubre de una costra, la cual de pronto se raja y sale el insecto volador, que pone nuevamente los huevos en las hojas. A los insectos dañinos se les llama plagas. Ejemplo de plaga es el gusano verde del repollo, que se come las hojas con gran rapidez.

Los gusanos grandes se cubren de pronto en una cápsula carmelita y caen al suelo. Y de allí sale una mariposa blanca, muy conocida, que vuela hacia las repolleras y pone sus huevos en grupo debajo de las hojas. Salen los gusanos devoradores del repollo.

¿Qué debe hacerse contra las pudriciones?

Lo primero que debe saber el hortelano es que las pudriciones se producen cuando hay humedad. En el verano, o en los suelos bien drenados son menos frecuentes.

Por eso se aconseja tener los suelos bien drenados y sembrar las plantas a buena distancia. Cuando se siembran muy juntas, forman una sombra húmeda, que favorece las pudriciones o enfermedades y deben aplicarse aspersiones de compuestos a base de cobre o de zinc, como el caldo bordeles y el manzate. En invierno, estas aspersiones se hacen cada semana.

Contra los insectos

Se recomienda mantener la huerta y los alrededores limpios de malezas, donde se albergan los gusanos. También deben diariamente matarse los gusanos y los huevos que se encuentran en las matas.

Y si es necesario, se debe aspersionar con venenos. Hay algunos de estos venenos que matan los insectos pero que no hacen daño al hombre.

El cuidado

Pero el cuidado que hay que tener es no usar sustancias que hagan venenosas las hortalizas, y en todo caso, no echarles ningún veneno en los últimos quince o veinte días de cultivo. Y consultar a los agrónomos o a los vendedores, la mejor forma de aplicar esas drogas y para combatir las plagas, sin que vayan a perjudicar a las personas que coman las hortalizas.

Por: Edición impresa El Campesino.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí